EL ESTUDIO

Villa La Angostura se extiende sobre una continuidad de rincones y paisajes que sorprenden a quien accede a ellos. La convergencia del Río Bonito y el Puente Viejo posee una magia particular: La naturaleza exultante, el sonido del agua contra las piedras y la historia que refleja aquel Puente Viejo que posibilitó  la comunicación de nuestros primeros habitantes con el mundo. Síntesis de naturaleza y cultura, en un lugar único.
Desde siempre, expresamos nuestra búsqueda de "Una Arquitectura Nacida de la Tierra Misma". En la concepción de nuestro estudio  buscamos la expresión pura de esta idea.
Nuestra casa se encuentra enterrada en su lado opuesto al río, dando la oportunidad a que el verde de la tierra trepe literalmente a su cubierta, integrándola así al paisaje, al bosque. 
La expresión de los materiales elegidos no es casual: Madera de ciprés trabajada con hacha, como lo hacían nuestros pioneros y piedras de río, piedras de río, idénticas a las empujadas por la fuerza del agua metros más abajo. Todo esto junto a las transparencias del vidrio y el vuelo formal de una arquitectura contemporánea a su vez.
Toda esta búsqueda apasionada, en la cual venimos embarcados desde siempre, se ve reflejada, tal cual se refleja en el agua que corre bajo ella, en este sueño hecho realidad: Nuestro nuevo Estudio.
Es un ámbito  pensado para brindar un espacio cómodo y placentero, donde poder recibir a nuestros clientes y desarrollar para ellos un mejor servicio. Un ámbito que invite a la creación, en medio de una naturaleza imponente y una cultura que reinvindicamos.
Ingresando a un hall distribuidor, accedemos luego a un amplio salón de reuniones que vuela sobre el barranco del río ofreciendo una visión única del mismo. Un salón de dibujo, donde poder desarrollar cómodamente su trabajo, quienes colaboran con nosotros, con todos los medios disponibles. Oficina de administración, baño de personal, cocina, depósito, archivo, baño para clientes, departamanto de casero. Y el estudio del Arquitecto, que se eleva y balconea sobre el barranco y el recodo del Bonito.
Desde todos los ambientes, se vivencia la naturaleza, con la sensación de estar inmersa en ella,  en su sonido, sus colores y sus aromas.
En definitiva, un ámbito donde inspirarnos y desarrollar nuestro trabajo. Y donde poder compartir, con quienes nos confian su sueño, lo que hoy es nuestro sueño hecho realidad.